martes, 16 de julio de 2013

Pasó

Esque quizá hago mal, definitivamente hago mal, porque él nisiquiera sabe lo que pienso, que le pienso. Pero mejor que se vaya, que haga cosas y ande con otras gentes. Que yo ya no lo quiero aquí, no así. Para eso me basta con su aroma en mis dedos.
Pasó.... Creo
como pasan la mayoría de las cosas buenas
sin que uno se dé cuenta.

Después de todo

 Después de todo tenías razón... No fui hecha yo para quererte, ni tú para quererme de vuelta...Yo fuí hecha para el olvido. Y tú, tú fuiste hecho para que yo escribiera las mejores cartas, poemas y notas en el refrigerador. Para que yo aprendiera a besar y a dar los buenos días... Para que yo aprendiera a olvidar.

lunes, 8 de julio de 2013

Caminando

Cómo te quise, querido, cuando tuve ganas y te tuve a tí... Dulce la coincidencia ésa, de toparme contigo aquel día. A la orilla del río las frutas son más frescas. Dijiste cosas tontas y reí. Dijiste que mis piernas eran perfectas, y que tus manos estaban hechas para mi cintura. Y yo te creí, porque me gusta creer esa clase de cosas. Me gusta creer que si bailo, es porque me gusta y no sólo porque hay música. Caminamos río abajo, desde el encuentro hasta el adiós, caminamos tomados de la mano y del alma. Podía sentir tu pulso con mis dedos. Y no te miré por un buen rato, por miedo a toparme con algo que me gustara. Pero puedo jurar que sonreías... Yo lo hacía.
Y caminamos por el patio de la casa, en círculos para hacer tiempo. Bailamos en el porche al canto de los grillos. Polillas revolotenado alrededor de la lámpara. A media noche me gustaron más tus besos.
Y nos hicimos compañía hasta encontrar que estábamos sólos. Que no era yo sin tí, ni tú sin mí. Nos hicimos compañía hasta acostumbrarnos a estar juntos. Luego nos hicimos falta...
Me gusta pensar que tú me conoces. Que te gusta mi risa, y lo que la provoca. Me gusta pensar que te gusto desnuda, lo mismo que tapada; que te gusto desde ayer y que te gustaré mañana; que haces cosas buenas donde quiera que estés, y que me extrañas.

domingo, 7 de julio de 2013

De bailar descalzos y comer manzanas

Te ví caminando, descalzo sobre el pasto verdecito, fresco y aromático. Y yo giraba, giraba porque es lo que mejor hago cuando estoy feliz. Eso y cantar, tararear canciones sin sentido para tí, mover mis dedos de los pies, y saltar, reírme y robarte besos. Te ví sonriendo y no supe si besarte o darte de comer... Manzanas gigantes, de esas que me gustan, de esas que sólo hay en mis sueños. Pero qué te voy a platicar si ya lo sabes. Me visitas cada noche al cerrar los ojos. Me visitas y te quedas hasta la mañana. Y el solecito en mi espalda me regala tus besos... Las cortinas y su baile de los buenos días. Pienso en tí, porque es lo que mejor hago. De todas las cosas del mundo, de todo aquello que podría hacer, te elijo a tí, como verbo y sustantivo, adjetivo. Con sólo escribir tu nombre me siento que escribo la mejor historia. Y te leo y te escribo en todos lados para que no te me olvides.
Y no me preguntes por qué te siento tanto... Es que tú no te has visto a tí mismo cuando me miras. Tú no te has visto con mis ojos... Te siento, porque no te amo, ni te quiero, o necesito. Te siento, como ese viento que me mueve el pelo, como el calor del mediodía. Así te siento. Te siento tanto...
Ayer escuché un gorrioncillo cantar. Creí que eras tú. Le dí semillitas y agua, y lo dejé volar. Porque, para qué quiero yo que se quede siempre conmigo, si no lo sabré cuidar.
Así que aquí me tienes, sonriendo para tí, porque es lo que mejor hago cuando siento tanto que no quepo en mí... Sonreír. Y te regalo mis brazos aunque no los quieras. A ratos se abren y a ratos se cierran. Te regalo mi pecho para que duermas. Mientras esperamos a que se nos pase... A que llueva y decidas besarme.

Niña


Siempre quise ser feliz.
Siempre lo he querido...
Dice mi madre que luego.
El tiempo siempre es el pretexto...
el que no es, el que ya pasó y el que no se tiene.
Caen las hojas lentas como párpados al sol,
así mismo caen las horas.
El olor a fresa de tus labios
ese me falta...
Niña ven a verme, te he extrañado.
Trae contigo el tiempo que perdimos
y una canasta con fruta...
Trae tus besos siempre dispuestos...
Tráelos.
Niña quiero verte, corre desnuda como siempre
tu piel de perla, tus pies descalzos...
Los vellos en tus muslos...


Niña ven.